Healthy Summer School: aprender divirtiéndose

Healthy Summer School 2020 ha sido un mes y una semana que se nos queda en el corazón para siempre, con un maravilloso alumnado del que no se puede pedir más, abierto a todas las experiencias que iban descubriendo con nuestro profesorado y aportando toda su curiosidad y dinamismo para que cada día que pasaba nada fuera indiferente.

Cada semana la hemos dedicado a un asunto distinto pero que conjuntamente guardan una coherencia, un mismo sentido. Porque es posible pasarlo genial y a la vez aprender en torno a una variedad de temas como la salud, para encontrar nuestro propio bienestar; la sostenibilidad, porque el mundo es nuestro hogar; la comunidad, aprendiendo que es mejor cooperar que competir; la inclusión, comprendiendo que pensando en plural llegaremos más lejos; y la felicidad, sabiendo que todo es relativo y depende de nuestra propia actitud el vivir plenamente cada cosa que nos pasa.

Podríamos sintetizar todo lo que nos ha quedado en nuestros centros de estudios de Turís y Llíria a través de los paseos y juegos con los que hemos descubierto paisajes y reído al mismo tiempo que nos conocíamos, de interesantes trabajos con los que siempre se aprende algo más, canciones y conversaciones en inglés de verdad y divertidas manualidades que hemos realizado cada día con más creatividad.

Y lo mejor de todo: han pasado esta parte del verano con todo el cariño, seguridad y motivación que necesitaban después de portarse tan bien en casa en los meses anteriores, un comportamiento y responsabilidad increíbles que teníamos que premiar ofreciéndoles todo este tiempo de aprendizaje, nuevas amistades y alegría.

 

El

 

Health Camp vivido al máximo

Hemos tenido una de esas semanas que cuando finaliza nos preguntamos de dónde hemos sacado el tiempo para vivir tantas cosas. Debe ser porque lo hemos hecho todo con más ilusión que nunca y aprovechando cada momento para compartir algo que fuera muy especial.

Este verano ha comenzado con mucha energía, ganas de experimentarlo todo de forma segura y una intensa agenda que ha incluido la emoción de las actividades multiaventura con las canoas en el pantano, la sana competición del pinball, la adrenalina de conducir un quad o la refrescante efervescencia del rafting en el río.

La infinidad de momentos, anécdotas, confidencias y aprendizajes mutuos que nos han dejado estos días son los que forjan amistades para muchos años y un carácter más abierto, colaborativo y responsable para el día de mañana. Porque la educación de nuestra gente joven necesita de instantes que les saquen de su zona de confort para plantearles nuevos y excitantes desafíos. Para intentarlo, caer, levantarse y volver a la carga con más fuerza y madurez.

También han tenido mucho protagonismo en estas jornadas los hábitos y comportamientos saludables, como realizar paseos por nuevos caminos y rutas rurales, descubrir maravillosos entornos naturales o hacer yoga y gimnasia para ejercitar cuerpo y mente. Todo ello sirve para transformarnos positivamente como personas más interconectadas y alegres.

Con todas estas vivencias en el Health Camp 2020 nos vienen a la mente un torrente de imágenes, de sensaciones y de recuerdos, que nos han dejado con ganas de repetir la experiencia en algún otro momento. Porque de eso se trata, de dejar a un lado el pasado y prepararnos para un futuro prometedor, para vivir en plena libertad y con los cinco sentidos lo que en cada momento nos esté ocurriendo.

Ese quizás ha sido uno de los grandes aprendizajes de esta inolvidable semana.